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La stabilité des écosystèmes et leur réponse aux perturbations : concepts, exemples et conservation Les écosystèmes abritent une grande diversité d’espèces, de traits fonctionnels et d’interactions. Parce que les individus établissent des interactions multiples avec d’autres individus et avec leur environnement abiotique, les systèmes écologiques présentent des dynamiques complexes en réponse aux différents types de perturbations. Comprendre comment les systèmes écologiques, des populations aux écosystèmes, répondent aux perturbations et les mécanismes associés à leur résilience ainsi qu’à leur stabilité est un enjeu majeur de l’écologie contemporaine.

Mieux comprendre les troubles de l’odorat En les privant plus ou moins temporairement de leur odorat, la pandémie de Covid-19 a révélé à des milliers de personnes l’importance de leur système olfactif. La recherche s’efforce maintenant de mieux comprendre les causes de l’anosmie pour en améliorer les traitements.

Chez l’humain, l’odorat est souvent considéré, à tort, comme un sens secondaire. Il est pourtant omniprésent. « À chaque fois que nous inspirons, nous échantillonnons des molécules odorantes dans l’environnement pour nous permettre de détecter la présence d’objets odorants qui pourraient être intéressants du point de vue de notre protection, de notre alimentation ou de notre relation aux autres, explique Moustafa Bensafi, directeur de recherche CNRS au Centre de recherche en neurosciences de Lyon1 (CNRL, équipe Neuropop). L’odorat nous permet de détecter des fumées, des aliments avariés, ou encore la présence d’un animal qui pourrait être dangereux ou qui pourrait être familier. Elles sont aussi caractérisées d’une composante affective et émotionnelle très forte. »

David Hume, le monstre sceptique » Le savoir n’est-il qu’un ensemble de croyances ? David Hume est le premier à rendre compte de la connaissance d’un point de vue psychologique. Son projet est celui d’une science de la nature humaine sur le modèle de la philosophie expérimentale de la nature de Newton. Comment concilie-t-il alors scepticisme et empirisme ?

Margaret Becklake, la epidemióloga de los mineros Margaret nació en Londres el 27 de mayo de 1922, pero su padre ya vivía en la colonia británica de Sudáfrica, en Pretoria, donde dirigía la Casa de la Moneda, así que aún era un bebé cuando se trasladó allí toda la familia. Contaría después que su infancia estuvo rodeada de libros y paz, a medida que los afrikáneres más radicales se hacían fuertes en el país. Enseguida destacó como estudiante, para orgullo de sus padres. Apenas salida de la adolescencia, ya fue directora de una escuela secundaria femenina de Pretoria y luego se matriculó en Medicina en la Universidad de Witwatersrand. Allí estaba también el que luego sería su marido y también importante cardiólogo Maurice McGregor, aunque no se encontraron hasta que él volvió al país tras participar en la Segunda Guerra Mundial.

Ya casados, Margot –como la llamaban los allegados– y su marido decidieron completar su formación en la Escuela Británica de Postgrado en Medicina, donde ella hizo su tesis sobre la función respiratoria. Eran tiempos en los que la epidemiología no existía en los planes de estudio, pero en ese lugar era habitual que la ronda médica la hicieran médicos de diferentes especialidades, una forma de trabajo interdisciplinar que se les quedó grabada y que trasladaron a Johannesburgo a su regreso a Sudáfrica, en 1950.

Los genomas mayas antiguos revelan la práctica del sacrificio de gemelos masculinos y el legado genético perdurable de las epidemias de la era colonial La ciudad prehispánica de Chichén Itzá, ubicada en la península del Yucatán, en el moderno México, se convirtió durante el periodo Clásico Terminal (800-1000) en el epicentro político de la cultura maya y del norte de las tierras bajas. Famosa por sus grandes construcciones, como la pirámide de El Castillo o el templo de los Guerreros, destaca también por la presencia de espacios naturales relacionados con el culto. El más famoso de todos es el Cenote Sagrado, considerado como un portal al inframundo y donde se arrojaban todo tipo de ofrendas materiales, animales y humanas —se han documentado unos 200 esqueletos de hombres, mujeres y sobre todo niños— para solicitar a los dioses la sanación de alguien o el fin de catástrofes climáticas.

En 1967, a unos pocos cientos de metros del Cenote Sagrado, se descubrió un chultún, una especie de depósito subterráneo en forma de botella para recoger agua de la lluvia y relacionado también con actividades rituales, el cual conservaba los restos óseos de más de cien subadultos. Dada su ubicación y su contexto, se ha especulado que los sacrificios buscasen el apoyo divino a los ciclos de cultivo del maíz o como ofrendas al dios de la lluvia Chaac.

Guerras de Semen ¿Qué es esto de la guerra de semen? Luego os doy todos los detalles, pero ya os adelanto que se trata de una competición defensiva, en la que un semen depositado en una hembra se defiende de otro semen que pueda llegar al mismo sitio con posterioridad. Como veréis, el asunto tiene su intríngulis, en particular desde el punto de vista de la evolución de los primates superiores y de nosotros, los humanos. Evidentemente, quién se reproduce y quién no lo hace en una especie dada es un tema vital para la supervivencia y para la evolución de la especie. Como vamos a ver, la organización social y familiar de las diferentes especies de primates tienen bastante que ver con la evolución y selección de determinadas variantes de genes que confieren ciertas propiedades particulares al semen de cada especie. Son estas propiedades las que les permiten defenderse del ataque reproductivo de otros sémenes. En diciembre de 2003 hablaba de los descubrimientos sobre los sémenes del gorila, del chimpancé y del hombre. En este artículo

Lo que decía entonces es solo un pequeño aspecto de la guerra evolutiva en la que nuestra y otras muchas especies están involucradas. La guerra parece estar presente incluso en los primeros instantes tras el amor. Así de dura es la vida, por mucho que queramos maquillarla. La vida puede ser o no maravillosa, pero parece ser siempre cruel.

Hay muchas curiosidades sobre la odisea de los espermatozoides antes de llegar al óvulo. Como sabemos, solo puede quedar uno, si queda, y ese es el ganador de una carrera sin descanso en la que los demás pierden la vida. El resultado de esa carrera mortal es un nuevo ser como tú y como yo. Nuestra vida nace rodeada de muerte, aunque solo sea de la muerte de meros espermatozoides.

Pero la carrera hacia el óvulo no podría ser ganada ni siquiera por un espermatozoide de no recibir la ayuda de varios factores que se encuentran en el fluido seminal, producido por las vesículas seminales, los testículos y la próstata. Este fluido, que se mezcla con los espermatozoides en el momento de la eyaculación, es rico en fructosa, oligoelementos y proteínas que ayudan a los espermatozoides a progresar en su viaje hacia el óvulo por el tracto reproductor femenino. Uno de estos factores son las semenogelinas.